Al gran magnate del Grupo comercial Luna de Plata:
Las navajas que recomendó la última vez se han vuelto sumamente populares.
La demanda ha crecido tanto que los aldeanos no dejan de buscarlas,
y, gracias a ello, mi negocio, que estaba en decadencia, ha logrado recuperarse.
Conocerlo en tiempos difíciles y contar con sus consejos fue una verdadera fortuna.
Espero que nuestra buena relación comercial perdure muchos años
y que la fortuna acompañe siempre a usted y al Grupo comercial Luna de Plata.