Un denso bosque situado al este de Hernand. El intenso aroma de las flores y la luz del sol que se filtra a través del espeso dosel crean una atmósfera cálida y mística. Aunque a primera vista parece un bosque normal, persisten los rumores de que existe una aldea fantasmal habitada únicamente por niños. Quienes pasan por la zona suelen afirmar que oyen el eco de las risas de los niños entre los árboles.