El sonido de la campana resonó en Instituto Petroscola.
Como en respuesta a ese sonido, apareció un Shai que estaba escondido. Acto seguido, iluminó las zonas alcanzadas por la campana, como invitando a buscar a los amigos con los que jugaba a las escondidas, y desapareció.
Parece que en Petroscola, el instituto más prestigioso del continente de Pywel que se erige desde la antigüedad, aún se ocultan innumerables secretos por descubrir.