El mensajero puede ir hecho un desastre, pero el mensaje que lleva no es nada ligero.
Discúlpame; es para evitar miradas curiosas.
Enemigos poderosos acechan en Pywel, desafiando el orden natural.
Enfrentar ese caos puede ser demasiado para ti ahora.
Para restaurar el equilibrio roto, primero debes ser su pilar inquebrantable.
Despierta tu fuerza y reclama más habilidades.
Vístete de acero templado y del poder de la magia.
Eso será tu escudo más rápido y tu lanza más afilada.
Recuerda: la restauración del orden comienza en la punta de tu espada.
Alustin