Un páramo sin ley al borde del desierto. Aquellos que sobreviven al calor abrasador solo para llegar aquí se ven perseguidos por algo mucho más letal. Se dice que son una raza especialmente adaptada al desierto, aunque siguen siendo objeto de leyendas, ya que nadie ha regresado jamás con vida. Sin leyes que rijan estas arenas, la zona se conoce como la Ladera del Forajido.