Una cueva escondida detrás de la cascada de la montaña Zarza Espinosa. El viento se cuela por estrechas grietas y recorre el espacio vacío con un zumbido sordo y silbante. Esta extraña resonancia, mezclada con el sonido del agua, embota los sentidos y atrae a la mente hacia un trance peculiar, similar a un sueño.