Un sitio conocido por estar impregnado de poder espiritual. Se dice que, en tiempos pasados, lo creó alguien que buscaba restaurar el orden del mundo y su providencia. Sin embargo, su poder es tan inmenso que los Antumbra ahora lo veneran como tierra santa. Su tercer mandamiento declara: "Practica la moderación en todo para alcanzar el Abismo a través del silencio eterno. No vaciles, por grande que sea la tentación".