Un sitio conocido por estar impregnado de poder espiritual. Se dice que, en tiempos pasados, lo creó alguien que buscaba restaurar el orden del mundo y su providencia. Sin embargo, su poder es tan inmenso que los Antumbra ahora lo veneran como tierra santa. Su séptimo mandamiento declara: "Si surge el deseo de abandonar tu fe, arrepiéntete de inmediato y purifica tu corazón".