Un sitio conocido por estar impregnado de poder espiritual. Se dice que, en tiempos pasados, lo creó alguien que buscaba restaurar el orden del mundo y su providencia. Sin embargo, su poder es tan inmenso que los Antumbra ahora lo veneran como tierra santa. Su primer mandamiento declara: "Quienes no crean que la liberación se puede alcanzar a través del sufrimiento deben expiar su falta de fe".