Una cueva oculta detrás de la cascada de la Montaña Zarza Espinosa. Vientos feroces emiten largos y lúgubres aullidos al silbar entre las grietas. Cuando las ráfagas soplan sobre las irregulares paredes, producen una resonancia grave y escalofriante haciendo que la cueva parezca estar viva y respirando.