Una región en el corazón de la Montaña de la Llama Extinta donde reina un frío intenso y glacial. Con aspecto de una enorme pupila hecha de hielo, el frío aquí es tan intenso que resulta imposible creer que limite con un desierto. Los eruditos de Petroscola siguen desconcertados por su existencia, lo que les ha llevado a nombrarla una de las Ocho Maravillas de Pywel.