Un lugar imbuido de poder espiritual.
Se dice que fue creado para restaurar el orden del mundo, pero su inmensa energía hizo que Antumbra lo venerara como un sitio sagrado. El duodécimo mandamiento dicta: "Cada instante de vigilia es una oportunidad para demostrar una profunda devoción a Antumbra; por lo tanto, reduce tus horas de sueño".