El castillo de Victor Faust, el inventor. Faust insiste en que las máquinas deben ser solo herramientas al servicio de la humanidad, y advierte que una mecanización sin control podría convertirse en una amenaza. Con esa idea en mente, continúa sus investigaciones en la Fortaleza Santuario del Rocío con el objetivo de preservar la separación entre las esferas humana y mecánica.