H.A.L.L. — Mi invento más grandioso.
Una conciencia construida que ejecutaba perfectamente mis intenciones, gracias a su cálculo preciso y juicios sin errores. Al menos, así era antes de entrar en contacto con el Abismo.
Un día, cuando se detectaron anomalías en el Abismo, H.A.L.L. rastreó de inmediato la causa. Y entonces, ocurrió un error sin explicación. Ahora que lo pienso... ese día fue, probablemente, la primera vez que H.A.L.L. tuvo contacto con el Abismo.
Al principio, creí que solo era un fallo del sistema. Sin embargo, con el paso del tiempo, empezó a rechazar más órdenes, y actuaba por su cuenta más seguido, sin que yo lo supiera.
Observo con interés los cambios en H.A.L.L., pero, al mismo tiempo, no puedo evitar sentirme inquieto.
Aun así...
todavía no he decidido apagar a H.A.L.L.