La reina exiliada que carga con la maldición del bismuto. Nació con cristales de bismuto brotando de su espalda, por lo que fue abandonada al nacer. Para mantenerse lejos de otros rocangrejos, que prefieren los humedales, se vio obligada a refugiarse en el desierto, donde hoy vuelca su rencor sobre los humanos que habitan en los alrededores.