Más allá de Tariv se extiende una tierra desolada y muerta. Lo que una vez fue un bullicioso pueblo lleno de casas, ahora es una ruina abandonada. Los gases tóxicos que brotan de los manantiales de azufre fromaron un velo que impide cualquier entrada. Se rumora que un buscador de poderes oscuros habita en una vieja casa desgastada por el tiempo que lleva allí desde que se tiene memoria.