Una vasta extensión que cubre casi la mitad de Demeniss. Sus suaves regiones y su fértil suelo permiten que las extensas tierras de cultivo se extiendan hasta el horizonte. Gracias a un clima cálido y a las lluvias constantes, las cosechas son abundantes, y la ausencia de vientos fuertes garantiza un daño mínimo a los cultivos. Los cereales que se producen aquí se consideran un recurso vital, ya que proporcionan los alimentos básicos a todos los territorios circundantes.