Estoy buscando una historia que pueda devolver la alegría a mis clientes.
Últimamente el bar está tranquilo y solo se escuchan las copas entre los pocos que vienen.
Dicen que en las esquinas de la ciudad o en las puertas, de vez en cuando surgen rumores interesantes.
Si es algo así, seguramente podremos llenar este lugar de risas nuevamente.
Puedo darte más detalles si vienes a la taberna y hablamos personalmente.
— Linda, Vendedora del Bar del Castillo de Demeniss