Encontraste el arma homicida.
Se obtuvo del suelo una daga metálica que se encontraba junto a la víctima.
La falta de tiempo para ocultar el arma inmediatamente tras el crimen sugiere que no fue obra de un asesino profesional.
Sin embargo, la hoja estaba perfectamente afilada, lo que indica que el culpable pudo haber realizado un asesinato premeditado.