Estoy profundamente agradecido por tu firme dedicación y apoyo inquebrantable. Tu valentía ha sido el escudo que protegió la libertad y la paz de esta tierra. Esta victoria nos pertenece a todos. Aun así, nuestra tarea no está completa. No descansaremos hasta que cada villano sea expulsado y nuestros hijos puedan reír sin miedo. Cuando llegue ese día, alzaremos nuestras copas juntos, para honrar nuestro triunfo y bendecir los días más brillantes que nos esperan.
Calphade
Stefan Lanford