El diario de Sebastián, en el que recopila relatos sobre el espantapájaros que se alza en los campos de juncos de Valle del Atardecer.
Según consta en sus páginas, una persona desterrada por padecer una enfermedad que la dejó desfigurada acabó convirtiéndose en el espantapájaros que protege a los enfermos.