Este es el relato de un hechicero capaz de manipular las rocas y el terreno a voluntad, y que utilizaba su poder para oprimir a su propio pueblo.
El registro cuenta que, durante los mil años que permaneció dormido, dejó a un esclavo encargado de custodiar la Puerta de la Verdad, obligándolo a permanecer allí sin poder abandonar su puesto.