Una cordillera que sirve de frontera y separa Pailune del Desierto Rojo. En la cima, los vientos soplan con tanta fuerza debido a la extrema variación de temperatura que uno se ve obligado a arrastrarse por el suelo. Sin embargo, debido a que el terreno es tan traicionero, la zona sigue estando repleta de vida silvestre, lo que atrae a cazadores dedicados que se niegan a acechar a sus presas en cualquier otro lugar.