Las salamandras tienen cuerpos delgados, cola larga, piel húmeda y una capacidad única para regenerar extremidades y otras partes del cuerpo. Se las encuentra generalmente en una variedad de entornos que va desde bosques y praderas hasta ríos y estanques. Algunas respiran a través de la piel, lo que las obliga a permanecer en entornos húmedos.