Estos roedores, que se parecen mucho a las ratas, viven mayormente en el agua. Construyen refugios con accesos subacuáticos para evadir a los depredadores. Sin embargo, a menudo su curiosidad los hace caer en trampas y por eso son presa fácil para depredadores y cazadores. Si bien tienen cómo protegerse, muchas veces los terminan capturando por ser inquietos.