Es un artrópodo con un cuerpo plano y ancho, antenas largas, y patas fuertes. Gracias a su alta adaptabilidad es capaz de sobrevivir en una gran variedad de entornos, pero prefiere los espacios húmedos y oscuros, donde puede esconderse en los huecos más pequeños e invisibles. Sus fuertes instintos de supervivencia le permiten vivir por un corto tiempo incluso después de que le cortan la cabeza, y ha prosperado durante siglos en incontables regiones.