Armadura natural diseñada para adaptarse a la dinámica estructura corporal del íbice. Su construcción consiste en capas entrecruzadas de resistente corteza de árbol, que protegen el cuerpo de los impactos externos sin entorpecer los ágiles saltos en terrenos montañosos. La textura irregular de su superficie y sus tonos oscuros se asemejan a las sombras del bosque, lo que facilita ocultarse entre el terreno.