Una aldea que sirve como puerta de entrada en la ruta de peregrinación. Se formó alrededor de la Gran Puerta de Urdavah, que lleva a Varnia. Los dragones muertos son venerados como sagrados, ya que se cree que se convierten en estrellas que guían el futuro. Para comprender las enseñanzas de estos dragones, estudiaron el cielo nocturno diariamente, lo que llevó al avance de la astrología.