La facción del Demonio del Junco, el demonio del juncal.
Aunque para quienes desconocen el tormento de la enfermedad no sean más que objeto de desprecio, para los pacientes del Valle del Atardecer representan la esperanza. Los fétidos esbirros del Demonio del Junco no caen sin importar cuántas puñaladas o tajos reciban, pues son espíritus malignos que habitan cuerpos de espantapájaros.