Un poderoso depredador con la desvanecida gloria de su pasado. La fuerza de su mandíbula es tan grande que puede aplastar y devorar huesos enteros. Antiguamente dominaba las praderas de Pywel, pero la caza indiscriminada de quienes le temían lo llevó al borde de la extinción. Ahora solo quedan unos pocos ejemplares, que pueden verse en el Parque Silvestre de Demeniss.