Una criatura que duerme bajo el mar y anhela el cielo. Debido a su apariencia, también se le conoce como la “estrella del océano”. Tiene la capacidad de regenerarse incluso si parte de su cuerpo resulta dañada, lo que en su día llevó a la gente a creer que tenía propiedades medicinales. Por este motivo, aunque es ligeramente tóxica, sigue estando presente en las mesas de ciertas regiones.