Planos del legendario barco fantasma.
La tinta desprende un leve olor a sangre. Cualquier constructor naval diría que su diseño jamás flotaría en el agua, pero si te quedas mirando dentro un buen rato, de algún modo terminas asintiendo con la cabeza, como si los planos te estuvieran convenciendo. Con técnicos talentosos y suficientes recursos, sería posible construir el barco fantasma en la vida real.