Una criatura marina imbuida del poder de las olas embravecidas. Sus anchas frondas sin tallo son lo que la distingue de las algas verdes. Cuanto más se seca, más se concentra su característico sabor al mar, lo que la convierte en un ingrediente que realza la intensidad de cualquier plato. Se puede recolectar en costas profundas azotadas por las olas o en las grietas de las rocas por donde fluyen las corrientes.