Bandidos activos en el Desierto Rojo. Aprovechan el terreno hostil y las ruinas de Brisarena como escondite para emboscar y saquear caravanas de mercaderes y viajeros. Usan rutas ocultas y el inclemente clima brutal para evitar que los persigan. También se les reconoce por ser una grave amenaza para la seguridad en la región oriental.