Una máquina de combate de la Armería de Hierro de Marni. Estos hombres de hierro, que suelen recorrer las calles de la ciudad saludando a los ciudadanos, se han transformado en formidables máquinas de guerra con apenas unas mínimas modificaciones. Los claros indicios de una producción en masa planificada plantean interrogantes sobre por qué Marni, que hasta ahora no mostraba interés alguno en los conflictos, habría creado tales instrumentos de matanza.